El jueves pasado mi hija Ana tuvo la excursión de fin de curso con su clase. Unos días antes, cuando le pregunté qué le apetecía llevar para comer, se quedó pensando un momento y rápidamente me dijo: mami, me harás bollinos, no?.
Y es que en mi casa los bollos preñaos, típicos de Asturias, tienen que ser pequeñinos, y no pueden faltar cuando de una excursión se trata.
Ya me veis a las seis de la mañana amasando, haciendo bollinos, así pequeños, y horneando para que cuando ella se levantara los tuviera listos. De cualquier modo, se de más de uno que los probó para desayunar...
Usé para hacerlos harina de fuerza mezclada con harina de escanda, salieron deliciosos, y como no quería que endurecieran, hice una masa más de más de confitería que de panadería: me explico, era un bollo de leche para que estuviera perfecto durante todo el día. Y lo estuvo...
Os dejo la receta tal cual la hice, vereis que gozada de bollos!.
- 250 grs de leche
- 50 grs de mantequilla
- 50 grs de azúcar
- una cucharadita de sal
- 15 grs de levadura de panadería fresca
- 400 grs de harina de fuerza
- 125 grs de harina de escanda
- un huevo batido
- chorizo para rellenar los bollos
Preparación:
Vertemos en el vaso de la Thermomix la leche, la mantequilla, el azúcar y la sal, y programamos 2 minutos, temperatura 40º, velocidad 2.
Añadimos la levadura y la harina y mezclamos 15 segundos a velocidad 6, y luego amasamos 2 minutos a velocidad espiga.
Sacamos la masa del vaso, formamos con ella una bola y estiramos para darle un poco de grosor. Vamos cortando pequeñas porciones de masa, rellenándolas con rodajas de chorizo, y dándoles forma de bola, amasándola en redondo entre las palmas de las manos, como si hiciéramos una bola de plastilina.
Depositmos los bollos sobre una placa de horno forrada con papel vegetal.
Encendemos el horno a 50º, y pintamos la superficie de los bollinos con huevo batido.
Los introducimos en el horno 20 minutos a 50º, para que doble su volumen, y pasado este tiempo, sin sacar la bandeja del horno, subimos la temperatura a 220º, y los dejamos unos 15-20 minutos hasta que doren.
Sacamos y dejamos que se enfríen.
Son irresistibles, están deliciosos recién sacados del horno, templados o fríos.
Podeis rellenarlos de lo que más os gusten, en casa también les encantan con bacon, huevo cocido picado y chorizo, tal y como hace mi madre la típica empanada asturiana.
Y no sabeis cómo huele la cocina mientras se están horneando...Mereció la pena el madrugón, ni niña se fue de excursión con sus bollos, feliz!!